San Juan de la Cruz y nosotros
Tengo para mí —y no sin fundamento— que los llamados “no negociables”, tal como los establecieron los padres más grandes junto al querido Padre Buela, no son piezas aisladas, sino miembros vivos de un mismo organismo. Se tocan, se implican, se sostienen mutuamente. Cuando uno crece, todos crecen; cuando uno se debilita, todos se resienten. Porque no son añadidos…