Obras completas

Al grande de Fontiveros hay que leerlo y releerlo para poder adentrarse y comprender y asimilar su doctrina, pues él mismo reconoce que no se consigue en un primer momento: “Lo cual entiendo yo que será al principio que la comenzare a leer; mas, como pase adelante, irá entendiendo mejor lo primero, porque con lo uno se va declarando lo otro. Y después, si lo leyere la segunda vez, entiendo le parecerá más claro, y la doctrina más sana” (Subida, Prólogo, n. 8).