Sea amiga de la pasión de Cristo

… En ese breve billete, dirigido a una monja —y, a través de ella, también a nosotros sus lectores—, San Juan escribe: “Tenga fortaleza en el corazón contra todas las cosas que le movieren a lo que no es Dios, y sea amiga de la pasión de Cristo”… Porque uno puede admirar la Pasión, meditarla, incluso compadecerla, y sin embargo no ser amigo. La amistad siempre implica algo más hondo: frecuencia, confianza….