Los pasos de San Juan de la Cruz

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Peregrinación

​A continuación encontrarás un mapa que te permitirá conocer los principales lugares para una peregrinación tras los pasos de san Juan de la Cruz. Más abajo podrás acceder a videos sobre cada uno de estos sitios, con información ampliada sobre los hechos que allí ocurrieron y marcaron la vida del Santo.

San Juan de la Cruz

La plenitud
del amor en el dolor.

Aquí nació y creció San Juan de la Cruz, en el humilde hogar de los Yepes en Fontiveros, donde también vivió su primera experiencia mariana.

Tras la muerte de su esposo, Catalina y sus hijos, entre ellos San Juan de la Cruz, vivieron en Arévalo, donde aún se conservan lugares que fueron parte de su infancia.

En Medina del Campo, San Juan de la Cruz pasó su infancia y juventud, formándose en la fe y viviendo momentos clave como su primer encuentro con Santa Teresa.

En Salamanca, San Juan de la Cruz se formó como sacerdote, combinando estudio y profunda vida espiritual, antes de celebrar su primera Misa en Medina del Campo.

En Valladolid, Santa Teresa y San Juan de la Cruz consolidaron su proyecto reformador, compartiendo días de trabajo y formación espiritual.

En Duruelo, San Juan de la Cruz dio inicio a la Reforma descalza masculina, y desde allí, su misión lo llevó a nuevos caminos como Mancera de Abajo.

En Pastrana, San Juan de la Cruz formó a los primeros descalzos, sentando bases firmes para la vida y formación de los novicios.

En Alcalá de Henares, San Juan de la Cruz impulsó la formación de los primeros descalzos, uniendo vida religiosa y estudio universitario.

En Ávila, San Juan de la Cruz acompañó a Santa Teresa como confesor y vicario en La Encarnación, mientras crecía su fama de santidad… y también la persecución contra él.

En Toledo, San Juan de la Cruz sufre prisión y escribe algunas de sus obras más profundas. Una noche de agosto, logra escapar y reencontrar la libertad.​

Tras escapar de Toledo, San Juan de la Cruz halla refugio en Almodóvar y guía nuevas comunidades de descalzos en El Calvario y Beas de Segura, donde su palabra y su ejemplo transforman corazones

En Baeza, Caravaca y los caminos de Andalucía, San Juan de la Cruz es formador, servidor y sembrador de nuevas fundaciones. Entre el estudio, el cuidado de sus hermanos y la oración, su vida se convierte en un evangelio vivo.​

Entre 1582 y 1588, San Juan de la Cruz fue prior en el Convento de los Mártires de Granada. Aquí escribió sus grandes obras, transformó el lugar con un acueducto y dejó huellas que aún perduran junto a la Alhambra.

Entre 1585 y 1588, San Juan de la Cruz impulsa fundaciones en Málaga, Córdoba, Mancha Real y Sevilla, mientras es Vicario provincial de Andalucía. Deja huellas profundas en cada ciudad, entre milagros, escrituras y memorias que aún perduran.

Entre 1588 y 1591, San Juan de la Cruz lidera la Consulta en Segovia, construye su convento y deja profundas huellas espirituales. Allí vive sus últimos años antes de su viaje final a Andalucía.

En 1591, San Juan de la Cruz se retira a la Peñuela, donde trabaja, ora y corrige la Llama. Enfermo, parte hacia Úbeda, dejando tras de sí recuerdos de humildad, milagros y sencillez.

En diciembre de 1591, San Juan de la Cruz muere en Úbeda tras meses de enfermedad y abandono. Hoy, su celda y recuerdos viven en un museo que guarda su memoria.

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