Guardar mejor las cosas del Instituto

Entre los escritos breves del Santo de Fontiveros, aparecen —casi como un apéndice después de las Cautelas— unas tres páginas. Son los Cuatro avisos que redactó, no de motu proprio, sino porque un fraile carmelita descalzo se los pidió. Hoy conservamos apenas cinco copias que descienden de dos manuscritos…