Desposarse con el Viento
San Juan de la Cruz en el Cántico Espiritual, cuando el alma ya va entrando en los secretos del amor divino, pone esta estrofa donde soplan dos vientos: Detente, cierzo muerto; ven, austro, que recuerdas los amores, aspira por mi huerto, y corran sus olores, y pacerá el Amado entre las flores. Aquí está casi todo: el alma, el viento seco, el viento fecundo, las flores, los olores, el Amado. Y en medio de todo, una súplica: “Aspira por mi huerto….