“No tengo tiempo”
Hay una frase que se oye con frecuencia en nuestras comunidades y trabajos apostólicos. Cuando se pide un favor, una colaboración o una tarea que no pertenece estrictamente al propio oficio, respondemos: —Si tengo tiempo, lo hago. O también: —Cuando pueda, lo haré. Y, pasado algún tiempo, llega la explicación consabida: —No tuve tiempo…